Si tenemos al doctor de doctores, como no estar gozosos con mi Cristo…Aprovechemos cada día mas y mas al Señor Jesucristo!!!

Un famoso autor fué invitado una vez por un renombrado cirujano a contemplar una difícil operación que iba a realizar.

Mientras el cirujano llevaba a cabo los preparativos necesarios para la operación, parecía confiado, pero un poco nervioso. Luego, emprendiendo el camino hacia el quirófano, se detuvo un momento e inclinó la cabeza (mientras oraba en su interior).

 

 

Dijo: Yo creía que un cirujano confiaba en su propia capacidad.

¡¡ Un cirujano es solamente un hombre !!, fué la contestación del médico.

No puede hacer milagros por sí mismo. Estoy seguro que la ciencia no podía haber avanzado tanto, si no fuera por algo más fuerte que el solo hombre. Y después terminó el cirujano diciendo: Me siento tan cerca de Dios cuando estoy operando, que no sé dónde cesa mi habilidad y comienza la suya.

Los milagros que el Sr. Jesucristo sigue mostrando para con nosotros, son cosas que a veces la ciencia no comprende.

Aun sin embargo nosotros sabemos que es la mano de Jesús la que nos respalda en todo momento!!!